POSESIÓN

Al mirarla sucedían varias cosas, la piel se erizaba, los labios se humedecían y la ropa estorbaba. Sus ojos eran enormes y expresivos, su piel era suave y tersa, como los pétalos de una rosa. Sus manos sabían desnudar el cuerpo y el alma, sus piernas torneadas no sufrían de delgadez y sus caderas gozaban […]